Un aclínica dental de Segovia ha cerrado sus puertas al público después de que la Inspección de Trabajo le abriera un expediente y una sentencia judicial le impusiera una condena por tener empleados a dos odontólogos autónomos sin contrato laboral.

La primera inspección se realizó en agosto de 2008, para efectuar un control del personal empleado. Posteriormente, el caso se llevó como demanda de oficio al Juzgado de lo Social de Segovia, donde quedó probado que dos odontólogos prestaban sus servicios para la clínica. La Inspección de Trabajo aludió que existía una ‘relación de naturaleza laboral’. La sanción económica que se impuso a la clínica fue de 1.252€, por no haber efectuado el ingreso de las cuotas de la Seguridad Social. La sentencia está recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Burgos.

MAXILLARIS Nº 133, JUNIO 2010