El Juzgado de lo Penal número 8 de Sevilla ha condenado a 12 meses de multa con una cuota diaria de seis euros, pena máxima prevista en el Código Penal para los delitos de intrusismo profesional, así como a la responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago, a una persona que ejerció las funciones de dentista sin contar con la titulación necesaria para ello.

El acusado “sin poseer el correspondiente título oficial ni habilitación alguna que le capacitara para ello”, realizó actos de exclusiva competencia de un dentista, fabricando una prótesis dental a un paciente” sin la correspondiente prescripción de un médico estomatólogo u odontólogo”.

De esta forma, según recoge la sentencia, el acusado efectuó actuaciones reservadas a los dentistas, “como es la toma de medidas e impresiones de la cavidad bucal, competencia reservada al dentista”.

MAXILLARIS 143, MAYO 2011