El Consejo General de Dentistas de España celebró el pasado 28 de mayo, la Asamblea General del Consejo Europeo de Dentistas, en la que se reunieron alrededor de 80 representantes de más de 30 países europeos.

En esta cita se analizaron distintos aspectos de la salud bucodental europea, tales como la seguridad de los pacientes odontológicos, los nuevos retos de la odontología o los protocolos para controlar eficazmente las infecciones bucodentales.

Este año, uno de los principales temas que se trató en esta asamblea fue el riesgo que tiene para la población utilizar este tipo de productos sin la supervisión y la prescripción del odontólogo. En este sentido, ambas instituciones mantienen que los tratamientos para blanquear la dentadura, que actualmente se venden libremente en cualquier tipo de comercio o en centros de estética, pueden contener concentraciones de agentes blanqueantes de entre 0,1% y el 6% de peróxido de hidrógeno, por lo que pueden suponer un riesgo para la salud de los pacientes si el tratamiento no se hace bajo las recomendaciones y el seguimiento de un dentista. Quemaduras, alteraciones d ela mucosa o sensibilidad dental son algunos de los efectos secundarios que pueden tener.

Los expertos europeos señalan que, antes de iniciar un tratamiento blanqueante, es necesario que un dentista realice una valoración del estado general de la salud bucodental del paciente, no sólo para decidir el tratamiento más adecuado en cada caso, sino para descartar otros problemas de salud bucodental y evitar así, posibles complicaciones.

El blanqueamiento no está recomendado en pacientes con gingivitis u otras enfermedades periodontales, ni antes ni inmediatamente después de haber realizado un tratamiento de restauración dental. Asimismo, el profesional también debe de tener en cuenta otros condicionantes externos, como el consumo de tabaco o alcohol, ya que pueden pontenciar los posibles efectos tóxicos del peróxido de hidrógeno.

Actualmente la directiva europea 76/768/ECC considera los productos de blanqueamiento, con concentraciones de peróxido de hidrógeno (H2O2) entre el 0,1% y el 6%, como productos cosméticos inocuos, por lo que su distribución y su utilización se realizan libremente sin la supervisión del dentista. Ante esta situación, la Comisión Europea ha realizado una propuesta para modificar esta Directiva con la que se pretende que estos productos no sean distribuidos libremente como sucede actualmente, ya que sí tienen efectos secundarios para la salud. Se persigue que el tratamiento inicial se realice siempre por un dentista en una clínica dental, aunque posteriormente el paciente pueda continuarlo fuera de la clínica bajo la supervisión y las indicaciones del dentista.

Desde España, el Consejo General de Dentistas recomienda a todos los pacientes que exijan al establecimiento que es detalle la concentración y el tipo de activo blanqueante y que, con esta información, comprueben en la Subdirección General de Productos Sanitarios o en los colegios de dentistas si el producto que han adquirido está autorizado en España.

En cuanto a los productos con concentraciones inferiores al 0,1% de peróxido de hidrógeno (H2O2), estos sí son inocuos para la salud, por lo que su distribución no presenta riesgos para la salud; si bien, según se apunta desde el Consejo General de Dentistas, su eficacia como blanqueantes es prácticamente nula. Por otro lado, en relación a las concentraciones superiores al 6%, sólo se podrá hacer un uso clínico de estos productos y el tratamiento deberá ser realizado exclusivamente por dentistas.

Maxillaris, julio 2010