Muy utilizadas por los deportistas para reponer el agua y las sales minerales que se pierden con el ejercicio e incluso un refresco preferido por muchas personas para aplacar el calor, las bebidas isotónicas podrían ocasionar un daño considerable en la dentadura de sus consumidores.

El culpable es un aditivo, el ácido cítrico, presente en la mayor parte de ellas y capaz de provocar hipersensibilidad dental e incluso caries, según un estudio realizado en la Universidad de New York.

Si bien en nuestro país el consumo de estas bebidas no está muy generalizado, en América, »los niños y los adultos las toman con mucha frecuencia y se ha observado, además, un aumento de los problemas gingivales derivados en los más jóvenes». Por esta razón, han analizado las cinco marcas de bebidas isotónicas más populares en Estados Unidos (Gatorade, Powerade, Propel Water, Vitamin Water y SoBe Life Water) para determinar su Ph (cuanto más bajo, más ácido resulta el producto y por consiguiente, su potencial para dañar el esmalte dental). Sorprendentemente, el Ph de estas cinco marcas resultó muy bajo, entre 2,82 y 3,41.

Los autores de este trabajo recomiendan moderar el consumo de bebidas isotónicas y esperar, al menos, 30 minutos antes de cepillarse los dientes, ya que el dentífrico habitual tiene propiedades que potencia el efecto de los ácidos. Al cabo de este lapso de tiempo, la saliva habrá conseguido neutralizar el ácido.

GACETA DENTAL 203, MAYO 2009