El juzgado de lo penal número uno de Murcia ha condenado, por un delito de intrusismo profesional, a la Presidenta del Colegio de Protésicos de Murcia, Carmen Cano, a la pena de doce meses de multa con una cuota diaria de 20 euros y a las costas del procedimiento.

La acusada reconoció en el juicio no sólo haber realizado prótesis dentales a diversas personas, a las que identificaba como “pacientes”, sino que además les había diagnosticado sus padecimientos, aconsejándoles y adaptando en la boca dichas prótesis, “lo cual está totalmente prohibido a un protésico dental”, remarca la sentencia.

La sentencia recoge que en la Presidenta del Colegio de Protésicos de Murcia concurren los dos requisitos exigidos en un delito de intrusismo profesional: realizar actos propios de la profesión de dentista, careciendo del título académico oportuno, y por otro, estar en posesión del material e instrumental propio de la función de odontólogo y estomatólogo.

MAXILLARIS 137, NOVIEMBRE 10