La mordida cruzada puede producir escoliosis, según el profesor Werner Becker, Presidente de la Unión de Odontólogos Naturistas de Alemania. Asegura que »la mandíbula y la columna vertebral forman una unidad», y un problema en uno de sus órganos puede causar síntomas en los otros.

La tensión de la musculatura mandibular al intentar corregir un error en la constelación dental, como es el caso de la mordida cruzada, tiene influencia en los músculos adyacentes. Una desviación de un milímetro en la mandíbula, provoca una desviación compensatoria en la columna de un centímetro, lo que a su vez origina contracciones musculares y hace que las vértebras se desplacen.