Un estudio realizado por la Universidad de Manchester y liderado por el profesor Martin Tickle, asegura que es innecesario empastar los dientes de leche si no hay dolor.

Según el profesor, la visita al dentista a una edad temprana por este tipo de patología puede tener como consecuencia el rechazo del niño a la consulta dental, lo que en el futuro acarrearía consecuencias muy negativas.

Hay dentistas que si no hay dolor, no optan por el empaste. Algunos de ellos simplemente recurren a aplicar un barniz sellador para evitar que la caries se extienda.

En España, el Consejo de Dentistas aboga primero por la prevención y el fomento de unos buenos y correctos hábitos de higiene bucal. Pero en caso de aparecer la caries, el empaste se apunta como una opción de tratamiento recomendable, ya que es una infección que puede transmitirse a otras áreas de la boca e influir en el correcto desarrollo del niño.

Nº 124 MAXILLARIS, SEPTIEMBRE 09