Los productos de blanqueamiento dental que contengan hasta un 0,1% de peróxido de hidrógeno los podrán consumir libremente los consumidores; sin embargo, para el uso de blanqueadores de alta concentración, entre 0,1% y 6% de este componente, se requerirá la supervisión de un dentista. Se limitarán a ser aplicados exclusivamente en clínicas dentales en los casos de primeros tratamientos y exámenes clínicos.

Esta es una de las principales novedades que se extraen de la modificación de la Directiva 76/768/CEE sobre los productos cosméticos. Esta decisión del Consejo de la Unión Europea reconoce al dentista como el profesional capaz de garantizar la ausencia de factores de riesgo o patologías bucales durante los tratamientos de blanqueamiento dental. Tras la información emitida por el doctor, el paciente podrá continuar el tratamiento por sí mismo. Además, la Normativa prohíbe la utilización de los productos de blanqueamiento dental de alta concentración en menores de edad.

 

MAXILLARIS Nº 147-OCTUBRE 2011