Según publica la revista PLoS One, un equipo de investigadores italianos, del Centro Internacional para la Física Teórica Abdus Salam, en Trieste (Italia), asegura que ha identificado un empaste de cera de abeja en una mandíbula de un neolítico.

Su finalidad habría sido reducir la sensibilidad en unos dientes desgastados o el dolor provocado por una factura. Si se confirma, se trataría del primer empaste conocido de la historia. Y del primer tratamiento dental en Europa.

MAXILLARIS 159, NOVIEMBRE 2012