Desde el pasado 21 de enero, según lo establecido en el Real Decreto 1718/2010 sobre receta médica y órdenes de dispensación, las recetas médicas privadas, tanto en soporte papel como electrónico, incorporan medidas de seguridad que garanticen su autenticidad, identidad del prescriptor y su habilitación para el ejercicio profesional.

La receta médica privada, al igual que la pública, es un documento normalizado y obligatorio mediante el cual, los médicos, dentistas o podólogos, legalmente facultados para ello, y en el ámbito de sus competencias, prescriben a los pacientes medicamentos sujetos a prescripción médica para su posterior dispensación en las oficinas de farmacia. Suponen un medio fundamental para la transmisión de información entre profesionales sanitarios y una garantía para los pacientes.

Con la nueva receta privada se pretende contribuir a mejorar el uso adecuado de los medicamentos, ayudar a simplificar la tarea de los profesionales prescriptores y farmacéuticos y a reforzar las garantías de los ciudadanos.

El citado Decreto atribuye a los Consejos Generales de colegios de Médicos, Dentistas y Podólogos la competencia en exclusiva para los facultativos en ejercicio privado sobre la receta médica privada, y les responsabilizan de la edición, gestión y control de la misma, y de introducir las medidas con sistemas necesarios que garanticen su autenticidad y dificulten el fraude. Es decir, convierten a estos Consejos, a través de los colegios, en garantes para los profesionales, los empleadores de facultativos y, sobretodo, para los ciudadanos.

Para llevar a cabo este proyecto, se ha establecido un código de verificación electrónica, asociado al número de receta, que permitirá comprobar a qué facultativo ha sido asignado un determinado talonario, a qué colegio pertenece el prescriptor, cuál es su especialidad, qué medicamento y en qué farmacia se ha dispensado.

 

GACETA DENTAL Nº244, FEBRERO 2013