El cierre de la cadena de clínicas Dental Line, con más de 60 clínicas en toda España, ha perjudicado a casi 500 personas, de bajos ingresos con tratamientos sin terminar, así como a 40 profesionales que se han quedado sin trabajo. Estos pacientes han pagado sus tratamientos por adelantado o bien se han comprometido con créditos. Además, tampoco cuentan con su historial médico, que han quedado en los centros cerrados, de manera que resulta imposible que otro odontólogo pueda terminar el tratamiento que necesitan.

El Colegio de Cataluña lleva años denunciando el peligro que representa para la salud pública este tipo de odontología donde, a diferencia de los dentistas convencionales, se produce el fenómeno de la intermediación. Es decir, entre el dentista y paciente aparece un tercero que condiciona la práctica de los tratamientos. »Normalmente los dentistas nos regimos por principios de ética médica, diferentes de los principios puramente empresariales de maximización del beneficio». »Entendemos que la ética comercial debe matizarse cuando el bien que se dispensa es la salud, y no un producto confeccionado u otro tipo de bienes de consumo. Nuestra ética profesional impone el beneficio del paciente por encima de cualquier otra consideración. En este caso, mercantilista».

Los afectados se han dirigido al COEC pidiendo ayuda, y la entidad colegial a su vez, ha contactado con la asociación de consumidores CUS y con la Agencia Catalana de Consumo de la Generalitat, instituciones a las que algunos afectados se habían dirigido. Con ambas se ha acordado una estrategia de apoyo que contemple todas las actuaciones que se pueden realizar para afrontar el problema.

Por otro lado se ha interpuesto una querella criminal contra los responsables de dicha cadena de clínicas por los delitos de estafa, de lesiones y contra la intimidad de los datos informáticos.

En cuanto al problema económico que padecen los pacientes, se intentará la mediación con las entidades financieras que soportan los créditos concedidos para lograr la suspensión de los pagos, entendiendo que estos créditos están ligados a un servicio que no ha sido proporcionado.

GACETA DENTAL Nº 210, ENERO 2010