EEUU ha reducido los límites recomendados de flúor en el agua potable con el argumento de que se estarían dañando los dientes de algunos niños por el exceso de esa sustancia. Según las autoridades sanitarias de este país, los ciudadanos y reciben flúor de más fuentes a parte del agua, tales como la pasta dental o los enjuagues bucales.

La Agencia de Protección Ambiental de EEUU y el Departamento de Salud y Servicios Humanos redujeron sus niveles recomendados a 0,7 milígramos de flúor por cada litro de agua, la menos cantidad dentro del rango actual aconsejado: de 0,7 a 1,2 milígramos.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades señalaron que la Agencia de Protección Ambiental de EEUU realizó un estudio de evaluación del riesgo para saber si algunos niños actualmente recibían demasiado flúor. La investigación concluyó que ciertos niños menores de ocho años estarían expuestos a cantidades excesivas de la sustancia.

La ingesta prolongada y en exceso de flúor puede provocar la fluorosis dental. De igual modo, “el consumo excesivo de flúor durante la vida elevaría las probabilidades de fracturas óseas y provocaría efectos en los huesos que podrían causar dolor y debilidad”.

 

MAXILLARIS 140, FEBRERO 2011