La Policía Nacional detuvo el pasado 1 de agosto a un hombre chileno, que se hacía pasar por dentista y que regentaba una clínica dental de Tarragona, presuntamente ejercía la profesión sin poseer ningún título oficial y causó lesiones irreversibles a numerosos pacientes.

Este centro médico dental, al que acudía hacía unos años el presunto delincuente, ha sido clausurado por la Consellería de Salud de la Generalitat.

El individuo se valía de documentación falsa y usurpaba números de colegiados de verdaderos profesionales para llevar a cabo su actividad.

La investigación se inició el pasado mes de junio a raíz de una denuncia de una de las personas afectadas por estos hechos.

 

GACETA DENTAL, Nº 228-SEPTIEMBRE 2011