Un estudio presentado durante el Congreso de la Academia Europea de Odontología Pediátrica, celebrado en Bruselas, concluye que los niños y adolescentes que reciben tratamientos periódicos con barnices de flúor sufren un 43% menos caries nuevas en los dientes definitivos y un 37% menos en los dientes de leche.

La terapia con flúor ha sido el núcleo de las estrategias de prevención de caries durante más de 50 años. El efecto anticaries más importante del flúor se produce en la superficie del diente/placa, donde actúa para evitar la desmineralización que tiene lugar durante los ataques del ácido, además de promover la remineralización de lesiones de “mancha blanca” tempranas. Los barnices prolongan el tiempo de contacto entre el flúor y l esmalte dental y actúan como reservas de flúor de liberación lenta. Por tanto, este producto es un recurso particularmente valioso para niños y adolescentes con alto riesgo de desarrollar caries.

GACETA DENTAL Nº 272, SEPTIEMBRE 2015