Entre los días 13 y 15 de Julio, se desarrolló en El Escorial, Madrid, el ciclo titulado “Las enfermedades periodontales ante el reto de la salud pública y la comunicación”.

Como se puso de manifiesto en el encuentro, el tratamiento no invasivo d ela enfermedad periodontal reduce los costes médicos anuales ne un 40% en personas con diabetes tipo 2, en un 11% en pacientes con enfermedad cardiaca y en un 41% en pacientes con Ictus. Además, supone una reducción de los ingresos hospitalarios en un 39% en pacientes con diabetes, en un 29% en pacientes con enfermedad cardiaca y en un 21% en pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular.

Aunque los beneficios de una correcta higiene bucodental no se evidencian a corto plazo, a medio y largo plazo medidas básicas de prevención de las enfermedades de las encías ahorran costes y producen importantes mejoras en la salud general y en la calidad de vida”, aseguró el profesor y Dr. Mariano Sanz, quien apostó claramente por “más inversión en prevención y menos en tratamiento”.

Para el Dr. Juan Blanco, catedrático de Periodoncia de la Universidad de Santiago de Compostela, “es hora de tomarse en serio enfermedades como la periodontitis. No sólo es la enfermedad inflamatoria crónica más común del ser humano, afectando a 8 de cada diez adultos mayores de 35 años, sino que sus consecuencias superan el ámbito oral”.

Los expertos demandan una mayor implicación de las autoridades sanitarias. Según aseguró el Dr. Sanz, “hemos de educar a las autoridades sobre la eficacia de los tratamientos periodontales en la salud general y tienen que convencerse de las ventajas que supondría invertir en prevención de las enfermedades bucodentales”. En esta línea, el presidente de la SEPA, el Dr. David Herrera, manifestó “la necesidad de acabar con una situación anómala, como es la de tener excluida de la cartera de servicios de la sanidad pública la prevención y la atención de los problemas periodontales, más aún cuando las consecuencias de estas patologías están demostrando que impactan negativamente en la salud general”.

MAXILLARIS 190, SEPTIEMBRE 2015