Han pasado seis meses de la elección del Dr. óscar Castro, como Presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Dentistas de España.

U desde ese momento, el Dr. Castro junto con su junta de gobierno ha establecido la hoja de ruta de lo que será su legislatura al frente del Colegio.

Según el Presidente del Consejo, en los últimos años se está siendo testigo de una dramática transformación en la forma de ejercer la odontología. Por un lado, el sector se encuentra ante un descontrolado aumento del número de dentistas que cada año se matriculan en las facultades. Una situación que está provocando la masificación de las aulas y un empeoramiento de la calidad formativa.

Esta falta de planificación está haciendo que el número de dentistas que se gradúan supere ampliamente las necesidades de recursos humanos de nuestro país; que ya tienen casi seis veces más dentistas de los que se necesitan. Como resultado de esta situación cabe destacar la precarización laboral y el riesgo de que algunos profesionales opten por realizar sobretratamientos. En definitiva, se está poniendo en peligro la calidad de la práctica profesional.

Por este motivo, desde el Consejo General de Dentistas continuarán con el empeño de llevar a cabo una adecuada planificación de los recursos sanitarios odontológicos para ajustar el número de egresados con el número de profesionales. Seguirán negociando con las autoridades competentes para que se instaure el númerus clausus en Odontología.

De la misma forma, también seguirán trabajando en la necesidad de crear las especialidades oficiales en odontología.

Y otro asunto al que seguirán haciendo frente, según el Dr. Castro “la continua banalización de la asistencia sanitaria. La aparición de franquicias e intermediarios de seguros de salud ha contribuido a la continua mercantilización de los servicios sanitarios, equiparando la asistencia odontológica a meros productos de consumo. Se recurre para ello a campañas de publicidad agresivas y el algunos casos engañosas, prevaleciendo el aspecto empresarial y económico frente a los criterios de salud y ética profesional, lo que ha dado lugar a un nuevo modelo de intrusismo profesional cometido por comerciales que, disfrazados de dentistas, recomiendan a los pacientes los tratamientos que deben realizarse”.

 

GACETA DENTAL Nº 265, ENERO 2015