Un odontólogo ha sido condenado en Sevilla a seis meses de cárcel por grabar a sus compañeras de clínica con un bolígrafo cámara que ocultaba en el vestuario del centro de trabajo.

El condenado se ha librado del juicio al aceptar la rebaja de pena que le ofrecía la fiscalía, que en un principio había pedido dos años de prisión. El dentista, según se expone la sentencia, tampoco podrá acercarse a menos de 300 metros de las víctimas y deberá indemnizar económicamente con 9.000€ a las siete compañeras de trabajo a las que estuvo grabando clandestinamente en la cínica mientas se cambiaban.

 

MAXILLARIS 184, FEBRERO 2015